16 de octubre de 2016

¡Que pesadilla!



He sido una fiel seguidora de American Horror Story desde que hizo su aparición en el año 2011 con "Murder House", un abrebocas macabro y grandioso de lo que se convertiria luego una de mis series favoritas -e imperdibles- en los últimos tiempos. Quien me conoce bien sabe que siempre me ha gustado el horror/terror y todo lo que conlleva. Tengo que confesar que de todas las temporadas mi #1 hasta el dia de hoy ha sido "Asylumy mi -lastimosamente- menos favorita  Freak Show, digo lastimosamente pues considero que tenia un GRAN potencial en la historia, habían muchísimas expectativas y al menos en mi caso no fueron del todo superadas, ojo, no considero que sea terrible y que no deban verla, solo no ha sido la que mas he disfrutado en particular, eso si, ¡los personajes eran increíbles!. Algo que es innegable es el hecho de que Ryan Murphy nos ha ofrecido calidad y buenas actuaciones, con actrices consagradas como Jessica Lange, Kathy Bates, Sarah Paulson o Angela Basett y la reciente incursión al cast de la explosiva Lady Gaga (La condesa en Hotel) pero para nadie es secreto que con las últimas temporadas los ratings bajaron un poco, yo particularmente pienso que  con My Roanoke Nightmare volvió a resurgir pues leo comentarios positivos por doquier  (sin ir muy lejos el capitulo 5 obtuvo 9.0 en IMDB)  e incluso ya se confirmó una séptima temporada.




La temática y nombre de esta temporada fue uno de los secretos mejores guardados de 2016, a diferencia de las anteriores no teníamos idea de que veríamos esta vez. La intriga fue increíble y si, eso fue genial, debo admitirlo. Nos mostraron una buena cantidad de teasers  pero ninguno era lo suficientemente claro para determinar el tema seleccionado esta vez.
  Al  momento de escribir este post, han aparecido en pantalla 5 fantásticos capítulos de una temporada planteada de una forma totalmente distinta a las anteriores. Esta vez Ryan Murphy optó por mostrarnos una especie de documental llamado My Roanoke Nightmare (Mi pesadilla Roanoke) el cual tal programa de tv es contado a través de sus protagonistas: Shelby (Lily Rabey Matt Miller (Andre Holland) e interpretados por los grandiosos Sarah Paulson y Cuba Gooding Jr. Allí nos relatan su experiencia en una casa embrujada que tiene sus cimientos en lo que una vez fue el terreno de la Colonia perdida "Roanoke", una leyenda estadounidense que hasta el momento no ha sido resuelta y en donde desaparecieron alrededor de 117 personas sin dejar rastro alguno excepto la palabra "Croatoan" grabada en un árbol.

¿Suena interesante no?
¡Pues tengo que decirles que, lo es!


En términos generales esta temporada hasta el momento merece un 10, el horror se ha hecho presente, ha sido interesante e incluso creepy. Ha tenido escenas fuertes (no pueden faltar), actuaciones memorables (Kathy Bates, siempre Kathy) y en serio, es muy DISTINTO a todo lo anterior. Esperemos que no decaiga el nivel y mantenga esa puntuación hasta la emisión del capitulo final. Es muy interesante también como han conectado palabras, historias y personajes de anteriores temporadas, aplausos por eso, es un plus que nos ofrece Murphy desde hace algún tiempo, uno muy inteligente por cierto y que ha dejado boquiabierto a mas de uno (al menos a mi). 

Algo si les digo, si nunca les ha atraido AHS les recomiendo con los ojos cerrados que esta vez se den la oportunidad de ver lo que sucede en Roanoke...
Y de vivir la pesadilla.


12 de octubre de 2016

La lealtad a la marca

(Voy a republicar este articulo que escribí el año pasado para mi diplomado

 de Negocios electronicos y redes sociales).


MANIFIESTO CLUETRAIN
 30. La lealtad a la marca es la versión corporativa de una relación estable, pero el rompimiento es inevitable - y se aproxima rápidamente. Gracias a que están interconectados, los mercados inteligentes pueden renegociar sus relaciones con velocidad increíble.


Lo primero que llamó mi atención de este enunciado fueron las palabras “relación estable”, ¿Por qué? Porque  aún no he conocido el primer ser humano que no quiera estar en una.

Para llegar a ello comenzamos por lo básico: primero nos conocemos, luego comenzamos a relacionarnos y finalmente nos  conectamos con esa persona para así dar el siguiente paso. Cuando se logra ese click, ese “algo más” ser fiel no se convierte en una tarea sino en algo que sucede naturalmente. 

Lo mismo pasa con las marcas, luego de que las conocemos, es decir, que llega a nuestros “oídos” su existencia pasamos al siguiente nivel: vivimos la experiencia. Bien sea probando sus platillos o tragos, visitando su local o utilizando sus productos, si conseguimos ese “click”, ese plus positivo a primera vista la marca/empresa conseguirá nuestra fidelidad. Cabe recordar que al igual que en las relaciones no solamente es  importante establecer un vínculo sino además mantenerlo.

Por ello, es vital que lo corporativo pase a segundo plano cuando se plantea el estar en redes sociales, debemos dejar de ver al cliente como un simple cliente para empezar a verlo como un ser humano, que tiene deseos, gustos y emociones. Interactuar y conversar es primordial, para así saber qué quiere, lograr estrechar los vínculos pero sobre todo para que amen nuestra marca y así evitar que nos sean infieles con la competencia.

Las relaciones estables no son perfectas y definitivamente tampoco lo son las marcas ya que detrás de ellas hay seres humanos y decisiones,  todos cometemos errores, pero al igual que el ejemplo de Bembos, todo se puede solucionar poniéndonos en los zapatos de nuestros clientes, y conseguir ese tú a tú que tanto nos gusta.